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La manipulación y el chantaje son los grandes enemigos en las relaciones amorosas.

Cualquier tipo de relación e incluso las amorosas tienen los mismos problemas.

Cualquier tipo de relación e incluso las amorosas tienen los mismos problemas. Algunas familias sin querer educan a hombres y mujeres con el chip de la manipulación y el chantaje. Pero estos son dos grandes enemigos de las relaciones de pareja. Estos comportamientos de un humano son los que más dañan las relaciones personales. Es mejor que no los uses y aléjate de las personas así. Para tener una vida en paz debes huir de su lado porque son toxicas y siempre terminan envolviendo al otro.

La manipulación

Es un mecanismo por el que una persona logra que la otra haga o diga algo. Empleando engaños o cualquier otro medio artero. Un manipulador convence a otra persona de hacer algo. La manipulación se convierte en un instrumento para lograr un fin personal. Una persona manipuladora, tiene todo calculado para conseguir lo que desea, por eso que en el momento que es propicio empieza a utilizar sus engaños para que el otro caiga en su trampa. En muchas ocasiones se manipula por cuestiones emocionales, pero depende de la situación en la que te encuentres.

El chantaje inconsciente

También es una manipulación y es considerada como un acto violento hacia otra persona. Se obliga a una persona a actuar en pro de otra, aunque no quiera hacerlo. El chantaje se basa en recursos de índole emocional. Se emplean, frases como: “Si no lo haces tu familia sufrirá”. La presión psicológica es considerada dañina para la otra persona. Este comportamiento llega a ser muy toxico y agobiante, pues le quita a la otra víctima del chantaje la libertad de hacer su voluntad.

Cómo realizan las personas el chantaje

Es sencillo chantajear a alguien, aunque algunas personas son manipuladores natos. Se juega con el comportamiento, siempre inclinando la balanza a lo que el chantajista quiere. Su gran arma es la inseguridad y la culpa. Siempre te hace pensar que es por tu voluntad lo que vas a hacer, cuando en realidad estás complaciendo al manipulador. En las relaciones toxicas, el chantaje es un arma muy poderosa, pues se recurre a generar un sentimiento de culpa.

Cuidado con la coacción

Lo grave de los chantajes emocionales es que pueden llegar a la coacción. Una persona no solo convence a la otra de lo que hace está mal, sino de hacer algo contrario a su voluntad. La coacción es más agresiva que la manipulación o el chantaje, ya que se ayuda del poder y la violencia. El chantajista o manipulador se siente con el poder de hacer que los otros hagan lo que él quiere, sin importar el costo. En este punto hay amenazas sutiles. Se vale del miedo de las demás personas o de su vulnerabilidad.

Escríbele una carta, pide perdón sin mentiras para resolver problemas en la relación.

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